Imágenes de la Loma Larga (2006, 2008 y 2009), a la altura de Valle Oriente, entre Monterrey y Garza García, Nuevo León.
Archive for the ‘Norestense’ Category
Ahora la devastación del San Rodrigo…
In Coahuila, Piedras Negras, Zaragoza on noviembre 17, 2010 at 11:49 pmEn la misma dinámica de la entrada anterior, ahora comparemos imágenes de una parte del río San Rodrigo, en Coahuila, desde 1996 hasta 2008.
Comparando…
In Nuevo León on noviembre 17, 2010 at 11:32 pmAbusando de las herramientas de Google Earth, algunas comparativas.
En la primera imagen, el bosque de la sierra de Santiago, un poco más arriba de la Cola de Caballo, el 25 de mayo de 2006.
La segunda, la misma zona, el 8 de noviembre de 2008, luego del gran incendio.
Y volver, volver….
In Piedras Negras on septiembre 29, 2010 at 4:16 pm¿Se acuerdan de estos?

¡Pues ya volvieron!

Tras 20 años de ausencia, renacen en Piedras Negras, con la intención de quedarse. ¡Éxito!
La Gran Plaga de Orugas «Carpa del Este», de los Noventas.
In En aquellos años, Zaragoza on septiembre 24, 2010 at 12:42 pmSi mal no recuerdo, esto pasó en la primera mitad de la década de los años noventas, del Siglo XX. Un día, empezamos a notar que los morales del pueblo tenían telarañas en las copas.
Una semana después, las moras estaban completamente cubiertas de aquella plaga y lucían prácticamente sin hojas. Otra semana, y aquella tragedia alcanzó también a los nogales.
Fue una temporada difícil, mientras se ensañaba contra el pueblo la sequía, miles o quizás millones de peludos gusanos llegaron para habitar en nuestros árboles, devorando su follaje a velocidad impresionante y cubriendo nuestros patios con una capa de granulillos negros de excremento. A eso se reducían las hojas que nos daban sombra, tras el paso por los intestinos de los voraces visitantes y, por ello, en aquellos años también nos faltó la nuez.

Malacasoma Americanum - Oruga "Carpa del Este".
Mientras los festines y comilonas de los zaragocenses en los patios resultaban imposibles, tanto por la falta de las sombras como por la presencia de aquella lluvia constante de gusanos peludos, o de su excremento, la gente miraba aquello con pesadumbre y resignación.
Aquello se repitió al menos por un par de veranos más, hasta que volvieron las lluvias y de nuevo los inviernos fríos.
Aunque los gusanos (en realidad, orugas de polillas) siguen apareciendo año con año, jamás lo han vuelto a hacer en tal cantidad y desmán como en aquella histórica Gran Plaga de Orugas «Carpa del Este», de los Noventas, del Siglo XX.
¿La recuerdan? ¡Comenten, raza! Saludos a todos y a todas mis respetos.
¡Ahí nos vidrios!
