Por mi raza hablará el Piporro

Archive for the ‘Dicharachero’ Category

No eran estaciones, sino tiempos…

In Dicharachero, Zaragoza on junio 3, 2010 at 8:46 pm

-Antes eran otros tiempos- dijo mi mamá con parsimonia. –Uno podía amarrar al perro con longaniza y no se la comía, remató, arrancando carcajadas en la concurrencia de aquella tarde en la cocina de la casa, donde se trataba el espinoso asunto del robo de la camioneta usada para las faenas del rancho.

Luego siguió hablando de la cercanía de la cuaresma, de los chicales y los nopalitos y del tiempo de flor.

¿Tiempo de flor? pregunté.

Sí, tiempo de frío, tiempo de calor y tiempo de flor.

– Aaah, ya veo, primavera!, dije yo. Ese no me lo sabía. En mis tiempos nada más había dos tiempos: el de frío y el de calor.

– Pues es que ya la gente se ha vuelto muy güevona, hijo. Son 4 tiempos: tiempo de frío, tiempo de flor, tiempo de calor y tiempo de cosechas.

Y ya no le seguí. A mi mamá nadie le gana. Me hice un taco de mantequilla con una tortilla de harina recién hecha  y me quedé callado.

¡Nos leemos luego!

Y ahora con ustedes…. El Dicharachero Norestense

In Dicharachero on marzo 3, 2008 at 10:35 pm

Clarita y no menos sabia. Así es la lengua de los norestenses de a de veras. Y si no, échense este trompo a’luña…

 

A Dios rogando y con el mazo dando

O en otras palabras, hay qué tener fe, pero también hay que chingarle al jale.

A falta de pan, tortillas

A falta de algo, vale recurrir a lo que más se le parezca.

¡A levantar polvareda, raza!

Estrictamente significa “a bailar”. En sentido amplio se usa para conminar a la gente a hacer algo.

A ti como buen decano, te gusta regir con tu recto criterio.

Disimulada forma de decirle a una persona que es un culo (decANO) al que le encanta andar surrándola (regir con el recto).

Acorde al anfibio cordado corresponde el impacto pétreo.

Tecnócrata alocución, equivalencia de “según el sapo es la pedrada”.

¡Afloja, tuerca mojosa!

Sutil manera de requerir un pago, o una aportación monetaria a alguien.

¡Ah, qué sopor y qué bochorno!

Qué pena. Qué vergüenza.

¡Ah, animalón grandón!

Para referirse a un objeto o persona que aparece repentina y notoriamente grande o de grandes proporciones.

¡Ahora es cuándo chile verde le has de dar sabor al caldo!

Es el momento oportuno o indicado.

¡Ah qué pelao tan atrabancao!

Que hombre tan intempestivo, o arrojado.

¡Ah qué pelao tan tornadizo!

Que hombre tan impredecible, voluble, bipolar, o traicionero; aplica a quienes varían de un momento a otro y de forma súbita o repentina, sus acciones, opiniones o preferencias.

Al ojo del amo engorda el caballo.

Aplícase, sobre todo, hablando de negocios. Pa’ que jalen bien, hay que estar al pendiente de ellos.

Al pan, pan; y al pri, tus votos.

La expresión es tan clara como el agua del río San Diego.

Al peor perro se le cargan las pulgas.

O sea que al más jodido, le siguen cayendo males.

Algo tiene la feya cuando el hombre la deseya.

Se aplica y significa literalmente.

Andando la carreta se acomodan las calabazas.

Sobre la marcha o ejecución de algo, se detectan los problemas posibles y sus soluciones.

¡Apenas te digo “mi alma” y ya quieres casa aparte!

Tan pronto hice un pronunciamiento, y empezaste con exigencias que lo sacan de contexto.

¡Aquí no hay chapulín que chille, todos aprietan las alas!

Depende de cómo se use, puede significar que en cierto lugar, no hay quien le tema a algo. O bien, que todos los presentes en un lugar o momento, tienen que atorarle a algo, sin decir ni pío. Ej.

– Patrón: Hay que venir a trabajar el sábado.

Empleado: Neel no mame, qué hueva.

– Patrón: ¡Aquí no hay chapulín que chille, todos aprietan las alas!

(o sea, ya te chingaste, vienes porque vienes)

Árbol que nace torcido, buena sombra le cobija.

Se refiere a que los desventurados, siempre son más cobijados. Ej. La duda siempre beneficia al reo.

¡Ay Chihuahua, cuanto apache!

Se usa comúnmente para denotar admiración ante un nutrido grupo de pelaos feos.

¡Ay mamá otras naguas, porque éstas ya las cagué!

Se usa para denotar temor o desasosiego repentinos, ante (o tras de) una situación riesgosa o intimidante.

¡Borrarán las veredas, pero las querencias cuándo!

O dicho de otro modo, podrán borrar las formas, pero el fondo permanecerá intacto. Coloquialmente dicho, equivale a que lo mañoso no se quita, aunque te quiten las mañas.

¡Caminando y meando!

Sugiere planear o hablar sobre algo y ejecutarlo en forma concomitante.

¡Cayendo el muerto y soltando el llanto!

Exigencia de que a cierta acción, prosiga una consecuencia en forma inmediata. Ej.

-Oficial de juzgado: Licenciado, ya vienen las demandas del IETU.

– Secretario de juzgado: Pues, cayendo el muerto y soltando el llanto!

(O sea, hay que hacer la radicación en chinga, o tan pronto como llegue la demanda).

Cómo dijo Pope…

Se usa frecuentemente para indicar que es el momento oportuno de retirarse de algún lugar. La expresión, tiene su origen en la fabulosa historia de un agente del ministerio público coahuilense de apellido Pope, que fue “invitado” a la ceremonia oficial en que sorpresivamente un representante de la Procuraduría Estatal, anunció públicamente su destitución y el nombramiento de un nuevo representante social. En la ceremonia, con toda la prosopopeya indicada para casos análogos, el Alto Funcionario del Estado tras presentar al sustituto de nuestro héroe Pope, concedió el uso de la palabra al destituido, o sea al tal Pope, seguramente esperando elogios y agradecimientos, o deseos de éxito para su sustituto. Pope sin embargo, mohíno, por no decir que bien emputado, se limitó a cuestionar al funcionario estatal: “Hay algo más?”.

El funcionario del Estado respondió: “No”.

Y entonces, ante cámaras y micrófonos de la prensa local, surgió la contundente y celebrada expresión del licenciado Pope, ahora usada, aunque calladamente, como despedida: “Pues entonces… vámonos a la verga!”

Contigo pan y cebolla

Contigo o por ti hago lo que quieras.

Chango viejo no aprende maroma nueva.

O sea que es difícil enseñarle a un amañado, una forma nueva de hacer las cosas.

Chinga de perro bailarín

Poner/Dar una a alguien. Golpear, perjudicar fuertemente, meter en aprietos.

De rancho y güero, seguro quesero.

Se aplica literalmente a los güeros de rancho, tan comunes en el noreste de México.

Debo, no niego. Pago no tengo. Qué quieres que haga? ¡Embárgame a mí!

Variación Opus cómico-mágico-musical de los conocidos apotegmas jurídicos “ante la insolvencia se estrella todo derecho” y “a nadie se le obliga a lo imposible.”

¡Don´t be soflamer, don´t be soflamer!

Inmortalizado anglicismo del genial Piporro, que traducida al norestense, significa ¡No seas soflamero, no seas soflamero! O sea, no exageres.

Échate este trompo a la uña

Acepta este reto. Resuelve este problema.

El muerto al pozo y el vivo al gozo.

Significa lo que literalmente sugiere.

El que a buen árbol se arrima, nunca su tronco endereza.

Es decir, que aquél sobreprotegido, nunca se valdrá por sí mismo.

El que es buen gallo donde quiera canta.

Refiere a que una persona que se considera buena para algo, lo es, ante cualquier circunstancia.

El que es perico donde quiera es verde.

Variación de la anterior, pero más aplicable a las personas habladoras, o lucidas.

El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame.

El que no está dispuesto a superar su ignorancia, hasta encuentra motivos para disfrutarla.

El que por su mano muere, la muerte le sabe a gloria.

Úsase sobre todo para indicar lo dificultoso de convencer a gente necia en hacer algo que le resulta nocivo, de que lo que está haciendo le perjudica. Ej.

– Juan: Esa ley antifumadores no servirá de nada

– Pedro: Por??

– Juan: Pos… porque el que por su mano muere, la muerte le sabe a gloria

El que porfía cacha vena’o.

O sea, el que es paciente y constante, logrará sus objetivos.

El que se encabrona, se chinga.

El que se enoja, pierde.

Éntrele a Torreón bailando

Avócate a algo.

Es más conocido que un joto en un ejido.

Aplica a las personas conocidas por muchas otras, o que cuando salen en la calle, saludan a una persona distinta cada ciento cincuenta metros. Ej. ¡Desde que López Dóriga da todas las noches noticias de Enrique Peña Nieto, éste es más conocido que un joto en un ejido!

Es más famoso que el pedo de lucero/que la caída de Juan Gabriel

Similar al anterior.

Es una lámpara muy jumeada/ un camino muy huelleado.

Es una persona muy vivida, o de mucha experiencia en algo.

Estos tiempos de calmas chichas anuncian la tempestad menos probable

Sugiere no confiar o bajar la guardia ante la tranquilidad imperante, ante lo posible de que sea interrumpida de manera intempestiva.

Hay veces que nada el pato y hay veces que ni agua bebe

Hay tiempos de abundancia de algo y tiempos de escasez de lo mismo.

La burra no era arisca, la hicieron a fuerza de palos

Cierta persona no era desconfiada o agresiva, sino que la forma en que fue tratada, le otorgó tales defectos.

La cáscara guarda al palo

Equivale al dicho de qué suerte tienen los que no se bañan.

La suerte del norteño es la misma del cabrito: o se convierte en cabrón, o lo chingan por tiernito.

Alocución sobre los grandes retos que implica el ser norteño.

La venganza es un platillo que se sirve frío.

Frase medio gay, que se refiere a la cabeza fría con que se debe actuar para cobrar venganza.

¡Líbrenos Dios de un rayo, de un burro en el mes de mayo y de un pendejo a caballo!

Se interpreta literalmente.

Más se ha perdido en la guerra.

Denota conformidad con una pérdida o aspecto negativo, a partir de aplicar a la situación perdidosa, la teoría de la relatividad: la pérdida o costo que se asumirá por algo, siempre será menor que otras pérdidas o costos asumidos previamente, o por los derivados de no ejecutar la acción que originará la pérdida.

Muerto el perro, se acabó la rabia.

Finiquitado el origen o fuente de algo, ese algo se desvanece.

Ni hablar Chachita… traes puñal.

En términos más acertados, significa: Ni modo, ya me chingaste!”

Ni modo dijo Cobos, cuando le tocó perder.

Indica conformidad o aceptación conforme de algo. Cuenta la leyenda urbana o el mito rural, que algún personaje de apellido Cobos, fue candidato a la alcaldía de algún pueblo norteño. Cuando concluido el conteo de los votos, se determinó que había resultado perdedor, sus partidarios se apresuraron a organizar marchas y protestas, alegando fraude electoral. Convocado que fue el candidato, a dar un discurso ante sus seguidores, en plena plaza principal, cuando todos esperaban palabras combatibas de rechazo al fraude y la derrota, Cobos se limitó a decir: Ni modo, me tocó perder.

No confundas las paridas con las preñadas

No confundas una cosa con otra.

¡No corras riesgos! Hazte pendejo.

Primera regla de observancia obligatoria para los miembros del PUP ( Organización Pro-unificación de los Pendejos).

No es lo mismo la aldea global que tu pueblo globero

O sea, no es lo mismo Monterrey que El Moquetito.

No se puede mamar y dar topes / Chiflar y comer pinole/ Campanear y andar en la procesión.

No se pueden hacer a la vez dos cosas disímiles o incompatibles, o que se excluyen mutuamente.

No es que esté gorda Antonia, sino que anda desfajada

No es lo que parece ser, sino lo más parecido.

Nunca digas que hace frío, aunque te cubra la nieve.

Sugerencia de mantenerse estoico ante algún embate, por más duro que éste sea.

Ojos que te vieron ir, cuándo te verán volver.

Aquello que se dejó ir, se perdió o se entregó, difícilmente regresará.

Otro sonso que pasó de don nadie a Don Chingón!

Aplícase particularmente a aquellos sujetos que, de haber sido toda su vida jodidos, de repente se suben a un ladrillo y se marean.

Pa’ qué son pasiones, si al cabo el amor se acaba.

O sea, no se claven, no se apasionen con algo, que en esta vida, todo es finito y perecedero.

¡Pa qué tanto brinco estando el suelo tan parejo!

No se justifica tanto desasosiego, ante una situación estable o certera.

¡Peléyense las comadres y díganse sus verdades!

Particular forma de eludir una discusión en la que se involucran sujetos con intereses ajenos al propio. Equivaldría a decir: Pos ahí ustedes arreglen sus líos, yo no me meto.

Perro que come huevos, ni aunque le quemen ‘l hocico.

O sea que es difícil quitarle las mañas a un amañado.

¡Pescuecéllela, déle vueltas!

También de origen piporresco, en el caló norestense se usa para sugerir al hombre que abrace a la mujer. También equivale a la expresión “quiébrela”, usada por los sureños, para que el hombre sujete a la mujer de cuello y cintura, haciendo una flexión de ésta hacia su espalda en ángulo de cuarenta y cinco grados, mientras bailan algún son regional, como el famoso guapango del brinquito de la perra roñosa, el fronterizo, o el tamaulipeco.

Primero comer que ser cristiano

Se interpreta literalmente.

Primero mis dientes y después mis parientes

Primero yo, luego yo y después yo.

¡Qué bonito es ver llover cuando se tiene buen techo!

Para indicar falta de empatía. Se refiere a lo fácil que resulta opinar o encontrar soluciones a los problemas, cuando son ajenos, sin ponerse en los zapatos de otro.

Qué culpa tiene la estaca si el sapo salta y se ensarta

No culpes a algo o alguien de algo que se debe a otras cirunstancias.

¡Qué mugrero trajo el agua!

Aplica ante cualquier situación en que se advierta algo desagradable o indeseable.

Que se haga la voluntad de Dios en los bueyes de mi compadre.

Que se cumplan las reglas o mandatos determinados, en la esfera jurídica de otros, pero no en la mía.

¡Qué son trescientas yardas pa’ un campeón de media milla!

Versión vernácula del apotegma: El que puede lo más, puede lo menos.

¡Qué susto se llevaron las gallinas!

Qué susto.

¡Qué trugedión!

Qué tragedia.

¿Quieres más o te guiso un huevo?

¿Es suficiente, o necesitas más argumentos?

Se fue a buscar petróleo

Se murió.

Se pone como judío en Volvo: Hebreo y escandinavo.

Indica que la persona a la que se aplica, es un malacopa, malviajado, o ebrio y escandaloso.

Si el cerro tiene copete y la colina sombrero, seguro cae un aguacero!

Se refiere al clima regiomontano.

Si digo que la burra es parda,  es porque tengo los pelos en la mano

Si sostengo algo, es porque tengo razones para soportarlo.

¡Si ya la cagaste, pa qué la embarras!

Si ya cometiste un error, para qué sigues ejecutando acciones que lo hacen evidente, o complican su solución. O bien, si has cometido un error, para qué involucras a personas inocentes.

¡Sobre el muerto las coronas!

Sobres. Hagámoslo, procedamos a hacerlo.

¡Súmete Concha en la arena, que todavía te quedó jabón!

Avócate a algo con singular entusiasmo.

¡Taconéyele, zapatéllele!

Póngale ánimo al baile, o a lo que esté haciendo.

Tan malo el pinto como el colorado

Tan malo uno como el otro, o sea que no hay a cuál irle.

Tantéyese!/Tantéyate!

 

Interjección. Coloquial forma de pedir a alguien que mida sus comentarios o acciones.

Estás viendo la tempestad y no te hincas

Aún apreciando lo difícil de la situación, pretendes seguir con necedades.

Te lo digo Juan para que me entiendas Pedro

Aplícase para indicar que alguien está hablando con indirectas, o con mensajes velados a una persona, dirigiéndose expresamente a otra.

Te tengo por buen cantor y me sales “tara tara”

Esperaba más de ti, pero me has decepcionado.

¡Trabajando que es gerundio!

A trabajar.

¡Valiendo ..erga, llamando al Santo. Y el santo de vacaciones!

Esta situación se ha salido de control.

Vámonos, que ya ensillaron, y hasta a pelo se están yendo!

Frase de origen revolucionario. Según el historiador lagunero Manuel Terán Lira, se usaba por los combatientes para indicar que era momento de retirarse.

Volado el chango y todavía le aplauden

Esta persona no necesita más entusiasmo del que de suyo le ha resultado.

Ya agarraron agua los arroyos.

Ya pagaron, o ya tenemos dinero, o cualquier otro recurso necesario.

¡Ya bailó Berta las románticas/las calmadas!

Ya valió ..erga. O sea, esta situación se salió de cauces.

¡Ya encarrereado el ratón, que chingue su madre el queso!

Empezada una acción, lo mejor es seguirla hasta su última consecuencia.

Ya estás viejón pa andar tan enverijado.

Eres lo suficientemente maduro para andar con debilidades.

Ya lo cafesearon

Ya murió. Se refiere al acto de tomar café en el funeral de alguien.

¡Ya se supo mucho de Matilde!

Se usa para indicar que ya se tuvo conocimiento o noción de algo que se pretendía mantener oculto, de manera repentina o a través de indicios expuestos por aquél que lo pretendía ocultar.