Por mi raza hablará el Piporro

Archive for the ‘Coahuila’ Category

¿Y Coahuila, no tiene cerro?

In Coahuila, Monterrey, Tamaulipas on mayo 20, 2008 at 6:51 pm

La pregunta me cayó.. y me calló.

Antes, mi compañero y yo hablábamos sobre los cerros que identifican a Nuevo León y Tamaulipas: La Silla y El Bernal.

El Cerro de Bernal de Horcasitas, en Tamaulipas Ambos lucen en el respectivo escudo de su Estado, y nosotros discutíamos sobre cuál sería más alto y cuál más bonito.

El de la Silla, -dije yo-, es más alto. Pero dicen que el del Bernal, puede verse desde mar abierto.

Y de pronto llegó la pregunta: ¿Y Coahuila, no tiene un cerro distintivo?El Cerro de la Silla, símbolo de Nuevo León

En milisegundos mi mente recorrió todo Coahuila. ¿El de la Viga? No, muy pocos lo conocen. ¿El de Las Nieves?… No, tampoco muchos lo han visto, y ahora que ya casi nunca tiene nieves, pues menos. ¿El Coahuilón? No, ese si acaso Catón es el único que lo recuerda. 

El tiempo se agotaba, y la cara de duda de se volvía inquisitiva.  

Por fin me rendí: – No. Coahuila, no tiene cerro. Pero algún día nos llevaremos el de las Mitras. Al cabo, a los regios ni les importa, nomás lo quieren de cascajera.

Y mi compañero soltó una risotada.

¡Hasta luego!

Más sobre tornados y tormentas en Coahuila

In Coahuila, De aquí y de allá on mayo 16, 2008 at 12:04 pm

Para quienes han llegado hasta este blog norestense buscando información sobre tormentas y tornados en el norte de Coahuila, aquí les dejo un link a la página oficial de avisos de tormentas del Servicio Meteorológio Nacional. Nunca está de más darle una checadita. Al fin y al cabo, ellos son los expertos.

La página está por aquí.

Tornados y Piedras Negras

In Coahuila on mayo 15, 2008 at 11:35 pm

Leía con atención la nota publicada hoy en Vanguardia, que daba cuenta de que un tornado se acercó a Piedras Negras. Recorde desde luego aquél otro tornado que azotó la misma ciudad el 24 de abril del año pasado.

Y recordé, desde luego, que precisamente porque en aquella zona los meses abril y, sobre todo mayo, son temporada de lluvias, la formación de tormentas severas y, por supuesto, de tornados, no es algo anormal, si bien lo vemos como algo extraordinario.

Desde que yo era pequeño y vivía en aquella zona de Coahuila, donde además nací, he escuchado historias de tornados. Por ejemplo, mi abuela materna y mis tías, contaban la historia de una familia del ejido el Orégano, municipio de Jiménez, Coahuila, que fue «levantada con todo y casa por un remolino», sin que nada se volviera a saber de la madre y las hijas, sino sólo del padre, que fue encontrado varios días después, semienterrado en arena y con la razón perdida.

Recuerdo también que hará algunos doce o quince años, un telenoticiero local de Piedras Negras informó sobre un incidente en el municipio de Guerrero, también en Coahuila, en el que varias cabezas de ganado fueron sacadas de un corral por un tornado y esparcidas por varios ranchos aledaños.

Y recuerdo también que más o menos por la mima época, los frecuentes avisos de tornados emitidos por las autoridades como la CNA, pero sobre todo, las agencias americanas, movilizaban a elementos del ejército a mi natal Zaragoza, Coahuila, según ellos para estar al pendiente de cualquier eventualidad como la anunciada.

Así que contra lo que muchos pudieran pensar, la formación de tornados en la zona norte de Coahuila, no es una novedad, ni es un fenómeno reciente, ni necesariamente se trata de un cambio climático intempestivo.

Los tornados, para formarse, requieren por principio la confluencia de dos frentes, uno cálido y uno frío, y este fenómeno es común en esta época en el norte-noreste de Coahuila, que por ser más septentrional y más llano, está más expuesto a la entrada de frentes fríos del norte, aún cuando la primavera está por terminar; y recibe fuertes aportaciones de humedad del golfo también en esta época, que constituyen el complementario frente cálido o húmedo. Luego, el choque de esos dos frentes, da lugar a la formación de tormentas, y si las condiciones son extremas, esas tormentas serán severas y formarán lo que los meteorólogos llaman superceldas o supercélulas, tormentas que fáciles de distinguir, porque se componen como si fuera una sola nube en forma de yunque, es decir, con la base ensanchada, de varios kilómetros incluso, pero con una columna de nubes al centro, que puede alcanzar hasta diez kilómetros de alto.

Esta es la típica forma de una tormenta coahuilense (también llamada cumulonimbo), y es común ver este tipo de formaciones en todo el territorio del Estado a la distancia, siempre que en temporada de lluvias, uno sale a carretera.

Esta supercelda, o nube de tormenta formada como un yunque, se llama tormenta madre, y es la que permite en principio la formación de un tornado. Lo que sigue entre la formación de la supercelda y la del tornado, es un complejo juego de corrientes húmedas (cálidas y más densas ) y frías en forma ascendente en el centro de la supercelda, así como de aire cálido que eventualmente es succionado de la superficie terrestre por la primera corriente ascendente, y entonces sólo se necesitará la existencia de una corriente horizontal eventual que ponga a girar el juego de corrientes, para que se genere el tornado.

Y todo eso es común en casi todo el mundo, pero en esta época en particular, es más común en el norte de Coahuila. Ha pasado siempre, aunque no nos demos cuenta. Lo hemos llamado, tromba, chubasco, ventarrón, remolino, etcétera. Y quizás no nos damos cuenta porque nunca antes un tornado había azotado un centro de población bien establecido, como lamentablemente ocurrió con Piedras Negras el año pasado. O bien, porque eventualmente hemos recentido tornados mínimos y ahora son más severos, o porque no vemos un cono bien definido y sólo sentimos la lluvia acompañada de viento fuerte y granizo. Pero basta darse una vuelta todos los días, en esta época, por las páginas de los radares doppler americanos, sobre todo los cercanos a la frontera de Coahuila (el de la Base Aérea Laughlin, por ejemplo), para ver cuántas alertas de tornados se generan en un día, en zonas muy cercanas a la frontera con Coahuila, y cuantas tormentas severas, propicias para la formación de tornados, se forman en la serranía del Burro, o en la del lomerío de Peyotes, en pleno territorio coahuilense, moviéndose generalmente hacia el este-noreste, con la siempre latente posibilidad de formar un tornado.

Así que los tornados ahí han estado y  están, en el norte de Coahuila particularmente en esta época. Y seguramente ahí seguirán. Por lo que lejos de lamentarnos, o sorprendernos, o verlos con sensacionalismo, sería conveniente implementar desde ahora verdaderas políticas de información y de prevención del desastre, similares a las que se implementan en todo el territorio de Texas, en el que constantemente se mantiene informada a la población sobre cualquier condición climática extrema, que haga posible la existencia de tormentas severas, tornados e inundaciones repentinas.

Porque mientras sigamos en nuestra posición de sólo soprendernos con un tornado, los tornados nos seguirán dando duro. ¿No lo crees tú, amigo norestense?

Mejor infórmate.

Y aquí les dejo la foto del tornado de ayer, 15 de mayo de 2008, en el ejido Piedras Negras, tomada de la nota de Vanguardia

tornado-5_in

Y también un link a la nota informativa de CNA, respecto de los tornados en Coahuila, emitida precisamente a raíz del incidente de 24 de abril de 2007.

El Noreste desde el espacio

In Coahuila, Norestense, Nuevo León, Tamaulipas on abril 23, 2008 at 12:24 am

Ahi va una probadita. Todas las imagenes obtenidas de Google Earth. Han de perdonar, raza, que no las haya editado pa quitarles letritas y otras madres. Pero igual espero que las disfruten.

La laguna Madre y el golfo de México, en Tamaulipas

lagunagolfo

Las Dunas de Bilbao, en el desierto de Coahuila

bilbaviesca

La Sierra Madre, con Monterrey (derecha) y Saltillo (izquierda)

sietesierras

Acuífero expuesto en una mina de carbón abandonada, en Coahuila

acuiferomicare

Río Grande (los que no son norestenses le llaman Río Bravo), «desembocando» en el golfo.

riograndgolfo

Lecho seco (y salitroso) de la Laguna de Mayrán, en Coahuila. Alguna vez me tocó verlo lleno de agua, luego de una tormenta.

mayransanpedro

La Laguna Madre, cerca del Mezquite, Tamaulipas.

mezquite

Presa La Amistad, en el Río Grande de Coahuila.

lamistad

Huertas de nogales, en Zaragoza, Coahuila.

nogalerazza

Río San Diego, en el norte de Coahuila. De los pocos en México cuyo fondo se puede ver desde muy alto.

Sandiego

Y su gemelo, el Río San Rodrigo, también en el norte de Coahuila. De aguas de un verde más oscuro, pero igual de transparentes.

sanrodfragua

El mismísmo Río Grande, y sus cañones en la Sierra de Boquillas del Carmen, Coahuila.

Riograndnearboquillas

Y por último, la presa El Cuchillo, en Nuevo León.

elcuchillo

Y después le  sigo, porque ya me dio hueva.

Hasta pronto!

Pensar en la Tierra (norestense)

In Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas on abril 22, 2008 at 12:38 pm

Hoy es el día internacional de la Tierra.

 

Ojalá que por un minuto todos nos detuviéramos a pensar un poco en nuestro planeta, y en hacer algo para aliviarlo.Todos sabemos que está enfermo. Y también sabemos que en parte, la plaga que somos, ha contribuido a su enfermedad.

 

Así que sería bueno reflexionar un poco sobre nuestro entorno natural, para revalorarlo, y sobre todo para emprender acciones que detengan su deterioro y en lo posible, ayuden a su recuperación. No hoy, ni mañana, ni pasado, sino en un plazo muy largo, de quizás cientos de años.

 

Por lo pronto, aquí les dejo una lista de algunos de los ecosistemas en riesgo, deteriorados o muy amenazados en nuestra región norestense.

 

En Coahuila:
Laguna el Jaco
Cañón Santa Elena
Sierras La Fragua y La Madera
Valles de Cuatro Ciénegas/El Hundido
Desiertos de Viesca y Mayrán
Bolsón de Mapimí
Sierra la Paila
Sierra de Zapalinamé
Valle del Hundido
Sierra del Burro
Río San Rodrigo
Río San Diego
Río Sabinas/San Juan
Río Escondido/San Antonio
Manantiales, acequias madres, bosques de nogal, álamos y encinos de los Cinco Manantiales
Sierra Hermosa de Santa Rosa

 

Coahuila y Texas
Sierra de Maderas del Carmen/ Parque Nacional Big Bend
Acuífero Edwards-Trinity

 

Coahuila y Nuevo León
Sierra de Arteaga
Parque Nacional Cumbres de Monterrey
Desiertos de Mina, Icamole y Espinazo
Sierra La Popa
Cerro del Potosí
Cañones de la Huasteca
Llanos de la Soledad

 

Nuevo León
Ríos Pesquería/ Santa Catarina/ San Juan
Sierra de Potrero Chico
Sierra de Bustamante
Sierra Picachos
Cañón de Iturbide
San Antonio-Peña Nevada
El Huizache

 

Nuevo León y Tamaulipas
Puerto Purificación

 

Tamaulipas
El Cielo
Laguna Madre
Planicies Costeras
Sierra San Carlos
Sierra de Tamaulipas
Encinales Tropicales de Sierra las Pitas y Loma Maratines
Rancho Nuevo
Cenotes de Aldama
Laguna de San Andrés

 

Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas
Bosques de pino de la Sierra Madre Oriental
Matorrales tamaulipecos del bajo Río Grande
Cuenca del Río Grande (algunos le llaman Río Bravo)

 

 

Y muchos otros lugares que seguramente conocerás y lamentarás verlos tan deteriorados

 

 

A la tierra donde vivimos le debemos en parte la vida. Ojalá pensemos un poco, al menos por este día, en la importancia de conservarla

 

 

Si tú, amigo norestense, quieres conocer más sobre la importancia ecológica de algunas de estas regiones y la necesidad de conservarlas, puedes ir