Por mi raza hablará el Piporro

Archive for the ‘De aquí y de allá’ Category

In De aquí y de allá on febrero 11, 2009 at 12:44 pm

Esto lo dijo mi paisano Catón, hace unos días. Y a mí me gustó.

«Cuando esté en la presencia del Señor le diré que quise a los niños y a los perros; que gocé los crepúsculos y los amaneceres; que vi pasar las nubes y oí la voz del mar.

Le diré que canté algunas canciones; que escribí algunos versos; que reí bastante y lloré algo; que compartí con mis amigos el misterio del vino y la humildad del pan.

Le diré, sobre todo, que amé mucho. A veces no lo suficiente, quizá, y otras a lo mejor en modo desmedido, pero siempre con un sincero corazón.

Por último le diré que jugué intensamente el juego de la vida. Si gané o si perdí, eso no importa. Pero lo jugado no me lo quita nadie.

Todo eso le diré al Señor. Y entonces quizá me abrirá la puerta de su casa el autor de los niños y los perros; del día y de la noche; del pan y el vino; de la canción y el verso; del mar y de las nubes; y de esa canción y ese poema, de ese mar y esa nube: la mujer.»

Por cierto, qué bueno que Catón volvió a Vanguardia.

Hasta luego, amigos.

Para el 2009. Tarde, pero sin sueño.

In De aquí y de allá on enero 13, 2009 at 3:07 pm

Dice Catón que a veces la vida te llama y te dice -ven acá, que te tengo un regalo. Y uno va porque a la vida siempre hay que ir. Y entonces ella te abraza como si fuera tu cumpleaños, aunque no lo sea, y te entrega el regalo prometido. 

Pero lo que no dice Catón es que a veces, la vida te dice –ven acá, que te tengo un regalo. Y uno va entusiasmado porque a la vida siempre hay que ir. Pero entonces la vida te mete zancadilla y, viéndote en el suelo, te da de puntapiés. Y después de tremenda revolcada, que puede durar instantes, horas, días, semanas o meses, la vida te tiende la mano y te dice –ahora sí, aquí tienes el regalo prometido. 

Eso no lo dice Catón, pero pasa. Dicen por ahí que también pasa. Sólo que uno va a la vida,  porque a la vida siempre hay que ir. Así sea a gritos y sombrerazos… a la vida siempre hay que decirle que sí. 

¡Feliz año 2009!

Let It Snow! Let It Snow! Let It Snow!

In De aquí y de allá on diciembre 10, 2008 at 2:16 pm

Empieza a nevar en El Norestense… Y seguirá nevando hasta enero.

A un año de Cuarto Circuito

In A veces me da por escribir, De aquí y de allá on noviembre 20, 2008 at 3:25 pm

Se cumplió el primer año de mi otro Blog. uno bastante serio a comparación de éste, pero bueno, no sólo de diversión vive el hombre.

En conmemoración, los invito a visitarlo, espero que les guste:

www.cuartocircuito.com

Y como dijo aquél, ¡Que se diga de los norestenses, que nos atrevimos a soñar muy alto! Ajúa!

Don Bruno. Un Quijote norestense.

In De aquí y de allá, De norestenses on octubre 23, 2008 at 5:41 pm

Una sabrosa delimitación de parte de nuestra querida región, le encontramos en “Don Bruno. El Filósofo del Río Bravo”, obra literaria de don Reynaldo García Gutiérrez (a quien por cierto no conozco), que desde mi muy personal punto de vista y con un poco de entusiasmo, o ya de plano con unas tecates encima, puede considerarse verdaderamente como El Quijote norestense.

Aquí se las dejo:

“El presunto progenitor de don Bruno se había acantonado y tenía sentados sus reales y a su prolija prole en el norte de México; su radio de acción abarcaba desde la famosa Hacienda San José de los García, en lo que hoy es simplemente García, hasta Herreras, los Aldamas y Parás… lo mismo la ahora tristemente célebre Agualeguas de Salinas, pasando por Los Nogales, La Atravesada, El Tanque y Sombreretillo, incluyendo Comales y la que en broma llaman la ciudad de las tres mentiras, que no es ciudad ni es valle ni es Hermoso, además de Control, Guardados de Arriba y de Abajo también; por el ‘otro lado’ desde la Grulla hasta Mercedes, Teksas, con dispensa de paga de aquí p’allá y de allá pa’cá también, depende de dónde vengas o pa’ dónde vayas, en el uso del Chalán de San Miguel de Camargo, hoy pomposa ciudad Diaz Ordaz; pa’l lado del mar, desde Matamoros a El Moquetito, además de los poblados de El Pereño, El Garcieño, Los Valadeces, El Longoreño, Los Villarrales y más p’allá de San Fernando, Méndez, Cruillas, El Tinieblo, con algún hijo regado en el ínclito poblado de Güemez y ya agarrando el margen de arriba del Río Conchos rumbo al Ejido Cándido Aguilar hasta abarcar todo el ‘munipio’ de China completito, ejerciendo gran influencia tanto en la Hacienda de El Carrizo y en el poblado de San Isidro de los Ramones; todos ellos en los Estados de Teksas, Tamaulipas y Nuevo León de la República Mexicana, dentro del Continente Americano, en el Paralelo 26, cruz con el Meridiano 99 del Hemisferio Norte y en este mismísimo mundo Tierra, del Sistema Solar, ¡para que te ubiques bien por aquello de que no cargues tu G.P.S.!”

Como les digo, el dichoso libro es para mi gusto muy bueno y creo que ningún norestense que se precie de serlo, debe negarse a leerlo.

Y ya me voy, porque ahí viene el cordonazo. Ajúa!