Por mi raza hablará el Piporro

Lo de ayer en Monterrey

In Monterrey, Nuevo León on febrero 11, 2009 at 1:29 pm

Lo de ayer en Monterrey no estuvo bien, sea cual sea el lado por el que uno quiera verlo. Y al final, creo que todos podemos saber o, si se quiere, al menos imaginar cuál es la verdadera causa de esos hechos.

Pero de todos modos, por si alguien hay que se haya creído el cuento de estos muchachos, ahí van mis impresiones:

• Un movimiento social difícilmente puede ser calificado por todo su conjunto, pero siempre podrá ser calificado a través de su líder. Los bloqueos de estos días simplemente no tuvieron líder visible alguno. No hubo quien diera la cara, quien justificara la acción, quien se mostrara responsable. Y esto es la más clara evidencia que el movimiento no puede tener como origen una buena intención. El que nada debe, nada teme, y por tanto, no se esconde.

• Por esa misma razón, los jóvenes que se involucraron en ese movimiento, debieran estar concientes (si es que algo de conciencia social tienen y no sólo los mueve el ánimo del desmadre y la pachequez), que no les conviene involucrarse con gente que no dará la cara por ellos a la hora de los trancazos.

• Alguien que se fuma un cigarrillo de marihuana abiertamente, mientras bloquea la vialidad en Constitución o Gonzalitos-Fidel Velázquez en horas pico; que además, con una especie de “dolo eventual”, daña vehículos de ciudadanos inocentes, roba sin vergüenza alguna a repartidores de comida, ofende deliberadamente a quien se atreve a cuestionarlo; no tiene ninguna autoridad moral para exigir un “nuevo orden” en el combate a la delincuencia. Y no la tiene porque su misma acción delincuencial, le descalifica y deja en claro su desprecio a los intereses colectivos, y hacia el valor de ciertas luchas que la sociedad y las autoridades (especialmente el ejército), asumen más allá de la simple diversión, aun con costo de vidas humanas.

• Es cierto que el ejército ha incurrido en excesos, no sé si en este estado, pero sí en otros. Mas alguien que enfrenta a la autoridad con pedradas, y que somete a la ciudad al desorden y al caos vial, que corta vialidades, que incomunica zonas neurálgicas de la urbe, tampoco tiene calidad alguna para exigir que se detengan otras arbitrariedades.

Finalmente, para las autoridades: Sería bueno reconocer que ustedes ayer actuaron de forma tardía y, sobre todo, con una notoria impericia. Y sería bueno recordarles unas palabras: “Si bien la tolerancia no es signo de debilidad, el actuar conforme a derecho tampoco refleja necesariamente capricho, intransigencia. La prudencia es camino aconsejable cuando existe posibilidad de comprensión. La energía, ha de usarse cuando los conflictos se plantean con el deliberado propósito de que se compliquen.”

Ahí se los dejo, y yo me voy a hacer la tarea.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: