Por mi raza hablará el Piporro

Archive for the ‘A veces me da por escribir’ Category

Soy cursi

In A veces me da por escribir on noviembre 3, 2008 at 6:21 pm
Yo también, como Catón, iré ante la Comisión de los Derechos Humanos y proclamaré mi derecho de ser cursi.

Defenderé mi actitud de encontrar filosofía en las situaciones simples, y la belleza en muchas cosa que veo y –además-, defenderé mi derecho a decirlo poéticamente.

Quiero llamar sin que se me reproche a la montaña “magnánima”; y al bosque, “excelso”. Y diré “la mar”, y no el mar.

Cuando esté en la playa, remedaré a Pellicer y diré: “la mar… que no es un atributo físico del mundo sino un estado emocional de Dios”.

Cuando esté en el valle, miraré la cima de una montaña, y diré en voz alta: “habrá lugares donde mis pies no pisen, pero hasta donde mi vista llegue, me alcanzará el espíritu”.

Cuando esté en el desierto, diré: “no son del hombre las bellezas tropicales, sino las que se esconden bajo el sol infernal de los desiertos”.

Y cuando esté en el campo, o junto al río, o junto a un amigo, o cuando me detenga a contemplar la mirada de las niñas, diré: “No entiendo… ¿Por qué la gente dice que Dios es invisible?”

Le hablaré a la luna con poemas de Sabines y de cada constelación contaré su historia.

Al final del día, escribiré en mi mente frases profundas y reflexivas y, por la mañana, saludaré al sol mientras desayuno bocanadas de aire aderezado con niebla fresca.

Así soy yo. Pueden llamarme ustedes cursi. Yo me llamaría a mí mismo Eucario, de no ser porque me gusta llamarme hombre-espíritu, hombre-esencia, hombre-él-mismo, y hombre-libre-feliz. Y luego seguiré siendo el mismo… un cursi feliz, que al final no se toma en serio.

¡Hasta mañana!

El camino

In A veces me da por escribir on agosto 12, 2008 at 1:48 pm

Este camino que escojo
es un desconocido sendero
en el que he ganado y he perdido
y en el que ahora estoy solo,
Sólo porque escogí ser sincero.

En esta ruta transito.
En esta ruta me quedo.
Y después de todo tu desprecio
te digo te extraño, cariño.
Y también te digo, te quiero.

 

Euk

Nadie

In A veces me da por escribir, De aquí y de allá on junio 16, 2008 at 8:19 pm

Nadie alcanza la meta con un solo intento,
ni perfecciona la vida
con una sola rectificación,
ni alcanza altura con un solo vuelo.

Nadie camina la vida sin haber
pisado en falso muchas veces.
Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores,
enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.

Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones,
ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad,
ni llega al puerto sin remar muchas veces.

Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas,
ni recoge rosas sin sentir sus espinas.

DSC03573Nadie hace obras
sin martillar sobre su edificio,
ni cultiva amistad sin renunciar a si mismo.

Nadie llega a la otra orilla
sin haber ido haciendo puentes para pasar.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.
Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces
que perseguía un imposible.

Nadie reconoce la oportunidad hasta que
esta pasa por su lado y la deja ir.

Nadie debe vivir sin cambiar,
ver cosas nuevas,
experimentar otras sensaciones,
y tener la capacidad de corregir sus errores.

Nadie tiene el derecho de consumir
el amor o la amistad de las personas
si uno mismo no la produce.

Nadie puede intercambiar un apretón
de manos con el puño cerrado.

¿Anónimo?

(Un homenaje al EuK que hace 4 años enfrentó un abismo, y que gracias a los amigos ese abismo quedó lejano. Hehe! un aplauso para mí mismo :-P).

Presagio

In A veces me da por escribir on mayo 12, 2008 at 11:16 pm

Y esto también es secuela del sol de mi vida, pero no recuerdo cuando lo escribí. Lo que sé, es que cuando lo escribí, no estaba enamorado de nadie. De hecho, no lo escribí para nadie en particular, quizás lo escribí para mí solito jaja. Aunque mi vieja no me crea.

Presagio

Como el viento suave de la primavera
Frescas, como los pétalos de las flores nuevas.
Limpias e inmaculadas.
Son las caricias de tus manos tersas.

Fuertes, como pasos de gigantes.
Fulminantes, como un rayo que hace al día, por instantes;
Profundas, agudas, sinceras.
Son las miradas de tus ojos penetrantes.

Tienen la fuerza de una devastadora tormenta,
La calidez del sol, que sólo lo necesario para vivir calienta;
Tienen afecto, tienen presencia. Son tus brazos cuando me alcanzan,
cuando me abrazan, cuando entre ellos ligeramente me aprietas.

Por eso estoy a tu lado como un niño inquieto.
Porque me siento protegido, me siento bien fuerte, me siento contento.
Porque contigo la luz ha brillado y los colores han vuelto.
Contigo soy todo luz, acabó el blanco y negro, terminó el tormento.
Por eso me siento feliz… Y me bastan tus manos, tus ojos y tus brazos,
para saber que he resucitado, para saber que mi corazón ha vuelto a latir
Para estar convencido de que las nubes han pasado.

Porque gracias a ti, mi sol ha brillado.
Gracias a ti dejé de estar muerto.
Gracias a ti, que llegaste a mi vida con el corazón abierto
y te quedaste a mi lado.

Gracias a ti, mi nuevo dilecto.
Mi nuevo motivo para estar enamorado.

EuK.

La luz de mi vida

In A veces me da por escribir on mayo 12, 2008 at 10:54 pm

Pues aquí sigo rescatando cosas escritas hace buen rato.

Creo que esto fue lo primero que escribí y me atreví a enseñar a alguien más. No es una chulada, la verdad, lo leo y releo y no me acaba de gustar, pero en su momento me gustó y sobre todo, me nació así espontáneamente y con mucho sentimento. Jaja. Que cosas, nomás de pensar cómo han cambiado mis circunstancias desde entonces, me quedo sorprendido. Esto se llamaba:

 

El sol de mi vida

Volverá a brillar el sol en mi vida algún día…

El sol que ahora está ausente, dejará caer de nueva cuenta sobre mi cuerpo sus rayos cálidos como un abrazo confortante, y se iluminará de nueva cuenta mi rostro con una sonrisa afable, tal vez igual que aquélla que surgió cuando te conocí.

Sí… volverán los colores a las cosas que ahora veo oscuras, y el cielo se tornará de nueva azul y los bosques verdes; y todos los colores vivos retornarán a mis ojos, y de nuevo las sensaciones a mis manos, y con ellas, la inigualable transparencia de las aguas limpias, de los ríos frescos en que nos encontramos.

Aunque no esté junto a mí el claro café de tus ojos bellos, ni el blanco de tu piel tan suave, ni el negro contrastante de tu pelo entre mis manos; encontraré otros colores para motivarme, para sonreír en medio de esta bruma que hoy me agobia, para vencer la adversidad de tus ausencias tristes, para olvidar tal vez toda memoria.

Cierto… habré de estar solo este día, y sentiré otra vez la pesadumbre de tu ausencia y su melancolía; pero pronto tu ausencia física será también emocional. Te alejarás de mi mente, de mi corazón y mis memorias, y yo saldré volando hasta la inmensidad, hasta las alturas a que aspira todo ser universal.

Sí…. volverá a brillar el sol de mi vida algún día.
El sol que ahora está ausente, dejará caer de nueva cuenta sobre mi cuerpo sus rayos cálidos como un abrazo confortante; y se iluminará espontáneamente mi rostro con una sonrisa alegre, seguramente mejor que aquélla que se ocultó cuando, sin buscarlo, te perdí.

EuK

Monterrey, N.L.
Otoño Boreal de 2004.

 

Y luego esto tuvo su secuela. Aquí se las dejo:

La luz que brilló en la vida del hombre.

La luz brilló en el camino del hombre
Y dejó de estar triste, para sonreír.
Pasaron los vientos y las tempestades; pasó la hecatombe,
Y la luz brilló en la vida del hombre, que ahora es feliz.
Calmaron los cielos, volvieron las aves, llegaron los besos.
Sus brazos fueron para los abrazos y sus labios toscos para sonreír.
La luz brilló en el camino del hombre
Que enfrentó a sus miedos, para proseguir.
Ya no hay más derrumbes en los corazones,
Ni más decepciones que lo hagan a llorar.
La luz ha brillado en la vida del hombre,
Que vive su vida, sin tenerle miedo a la soledad.
Cantando y gritando que su vida es libre,
Escribiendo y hablando de felicidad,
Encontró la luz en su camino el hombre
Sin pedirle a nadie que se deje amar.

EuK

Meseta del Chipinque, N.L.
Otoño boreal, casi tiempo de frío de 2005.