Por mi raza hablará el Piporro

Archive for the ‘De aquí y de allá’ Category

In De aquí y de allá on noviembre 24, 2009 at 5:35 pm
Piedra sin sol, cuerpo sin aire
Ruido sin ritmo, ciudad de nadie.
Hombre que pasa  sonriente
Con paso veloz sin tocar la calle.

Euk.- Ciudad de los Palacios; Noviembre de 2009.

¡Ay Chihuahua, cuánto apache!

In De aquí y de allá on noviembre 10, 2009 at 7:56 pm

Volviéndose cada vez más gris y porfiriano, este rorro Norestense recorre “a pata” las viejas calles del Distrito Federal. Aquí algunas de sus andanzas:

¡Ay Chihuahua, cuánto apache! Dijo el primer día parado en el semáforo peatonal de Madero y Lázaro Cárdenas, o Eje Central (o San Juan de Letrán, como diría Jacobo Zabludovsky). Y luego siguió el tradicional recorrido que ha hecho en el 90 por ciento de las veces que ha estado en esta ciudad: Madero, al Zócalo – 5 de Mayo, a Bellas Artes, o al revés, que al cabo es lo mismo. Por un lado hay oro y por el otro café.

Añorando los días en que desde apacible balcón veía ponerse la luna tras del cerro de Las Mitras, se quedó conforme viéndola brotar desde la esquina izquierda del Palacio Nacional. “Al menos está medio llena”-pensó.  No hubo tequila, ni Mariachi Coyote, pero el espectáculo fue bueno: por un lado brotaba la luna, por encima las nubes se volvían luminiscentes con el lucerío de la ciudad, y por otro el Palacio se iluminaba con los ensayos de un espectáculo multimedia que el gobierno prepara para los días patrios de noviembre. Nomás el fara fara faltaba, pero a cambio llegó el sonar desentonado de un viejo cilindrero. Nunca se supo qué son tocaba, pero o era cielito lindo, o cualquier otra de esas canciones añejas que aquí se consideran clásicos mexicanos que todo mundo debe conocer. Ojalá que un día tocaran Rosita Alvírez, y que les saliera bien.

Días después, en el mismo sitio, muy de mañana, el Norestense favorito descubrió que era el único humano pisando sobre las viejas y meadas losas del mentado Zócalo. No hubo foto, porque no hay quien las tome cuando se es el único. Horas más tarde, conmovido hasta la entraña, escuchó como centenares de voces (ellas decían ser miles, y deseaban ser millones), gritaban al mismo tiempo: “¡Así es como se ve la fuerza del SME, así es como se ve la fuerza del SME!”.   ¿Cuántas horas ensayarán al día?

Más tarde, el Norestense de a pata descubrió que en el pie de la astabandera, esa que en la tele se ve imponente y gloriosa, hay un mingitorio invisible al que nadie le atina. Pronto El Norestense sacó su libreta imaginaria, esa donde apunta las cosas célebres que luego usa para romper el hielo en las pláticas con “los intelectuales”, y con tinta sepia (para que entone con el color de las antiguas construcciones), escribió: “Ahora sé a qué huele el ombligo de México, que es el ombligo del ombligo de la luna: ¡Apesta simple y sencillamente a meados. Y no son águila ni de serpiente, son de humano!”

Y con la frente en alto, como quien no le teme a nada y menos a lo que no conoce, el Norestense de a pie se fue volando, rodeado de fantasmas de todas las épocas hasta algún lugar donde el ruido de la ciudad se pierde. Mientras admiraba las antiguas construcciones, que no son de todas las épocas, sino sólo de las más gloriosas, cantaba para sí: “Era el abuelo un lagartijo porfiriano, que brillaba en todas las reuniones de postín….»

Les debo las fotos, raza. ¡Ajúa!

El final de los sueños de mi experiencia regia….

In De aquí y de allá on octubre 15, 2009 at 9:05 pm

Yo vine a Monterrey a luchar por un sueño y lo cumplí. Llegué un sábado con veintitantos años, con mi coche lleno de cosas. No tenía casa, no tenía amigos, sólo tenía miedos e incertidumbres, pero también una convicción: yo quería estar aquí. Desde el estacionamiento de visitantes de la que hoy es mi oficina, en la cima de la Loma Larga, vi el valle de San Pedro, la sierra Madre, y me sentí como un águila mirando el despeñadero, al valle que pretende sobrevolar y reconocer como propio para anidar. Es cursi, es cierto, pero así me sentí y ese mismo día empecé a trabajar.

Luego tuve otros sueños, algunos trascendentales en mi vida, soñé con construir cosas y relaciones; cosas y relaciones importantes y permanentes y me dediqué también a encontrar alguien con quién compartir la plenitud que sentía y, por un tiempo, lo logré. Hoy, puedo decir que aquella plenitud puede haber venido a menos; pero, al menos, tengo alguien a quién legar algo de mí, alguien que lleva irrenunciablemente algo mío y alguien por quien la vida vale la pena. Por lo demás, me queda vida por delante y el mismo ánimo de tener a mi lado alguien a quien amar. Eso también es ganancia.

En general, puedo decir que desde que llegué a Monterrey muchos sueños se me han cumplido; mi cuenta fue por varios años sólo de ganar y, siendo francos, de un año para acá, también me ha tocado perder. Siempre he pensado que la vida es así, que se compensa, que ganas algo y algo pierdes. Y no porque quieras perderlo, sino porque alguien, o algo, o ese Algo que está por encima de todos los algos, dice que así debe ser. Al menos mi vida así ha sido siempre, la de los demás, no sé.

Este fin de semana –cinco años después de mi llegada-, empezaré el comienzo de otro sueño en otras tierras y con ello el final de los sueños de mi experiencia regia.

No me queda más que decir gracias, ofrecer una que otra disculpa o pedir uno que otro perdón. Parafraseando al Ché Guevara, diría que aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos y que dejo también un pueblo que me aceptó como un hijo… Parafraseando a alguien más importante, diría que he peleado una buena pelea, que he terminado el camino y que he mantenido la fe…

Me declaro de conciencia tranquila y de ánimo satisfecho. Lo demás, sigue en manos de Dios.

¡Hasta siempre, Monterrey!

Bahhh

In De aquí y de allá on agosto 17, 2009 at 12:04 pm

«¡Balacera en Nuevo León!», dice hoy Vanguardia online.

Pero los signos de admiración están de sobra. Una balacera más ya a nadie sorprende, así sea en Nuevo León o en el último rincón de México.

Ojalá que llueva pronto. Hasta luego.

Presentan mega obra para Saltillo…

In De aquí y de allá on agosto 4, 2009 at 2:32 pm

Asignan 900 mdp a distribuidor vial, dice hoy la primera plana de Vanguardia.  

¿Y para Torreón, cuándo?